Mini Curso: Control de Peso para Corredores. Lección 4

Transformación hacia la adicción.

He sido testigo de la transformación de muchas personas que buscaban ajustar su peso para correr mejor y como te comenté en la primera lección es una de las cosas que mas me inspiran a hacer mi trabajo.

Porque estas historias de personas que se hacen adictas a correr me fascinan.

Hoy quiero contarte la metamorfosis de  tres de los participantes de Corre Ligero. Mi Programa de Control de peso para Corredores.

De novata a Marathon Dreamer.

Maribel Gonzalez comenzó a correr porque tenía sobrepeso, estaba recién divorciada y buscaba una forma de demostrarse lo que era capaz de hacer. Así que se inscribió el Everest Urbano: Un maratón.

Sin haber tenido experiencia siquiera en carreras de 10 Km, tenía 4 meses para prepararse, pero uno de sus enemigos mas importantes no eran sólo los kilómetros, el entrenamiento, ni su mente, sino su peso corporal. Su peso estaba arruinando su rendimiento

Confieso que la primera vez que la evalué la pinza para medir sus pliegues cutáneos era insuficiente para precisarlos. De manera que tuve que hacer uso de otras estrategias para monitorizar sus cambios en el peso y su composición corporal.

Noventa kilogramos, un porcentaje de grasa corporal de más del 30% y 42 kilómetros por recorrer. Pero su determinación era mas potente que cualquiera de esos números. Así que nos propusimos un plan para perder 10 kilos. 

“Perdí 12 kilos en 10 semanas, según Pedro fue como un 10 % de mi grasa corporal. Así pude terminar mas que feliz mi primer maratón en 4 horas 34 minutos y 56 segundos. Sé que no fue muy rápido pero representa mi primera medalla en las carreras. La que mas orgullo me produce, pero no es ni será para nada la última”.

Desde entonces Maribel se ha convertido en el alma de su grupo de entrenamiento. Ha acumulado 4 maratones seguidos y se prepara para su quinto.

Una mutación irreversible.

Jorge Maldonado dejó de llevar consigo 7 kg de peso y corrió su mejor marca personal mejorando casi 28 minutos en Nueva York 2017. Ahora corre más rápido. Pudo terminar en 3:21.54 sin contratiempos.

Ya no tiene ese dolor en la rodilla izquierda que le afectaba los domingos cuando hacía los largos de 30 Km o después de esos trabajos de intervalo de 20 x 400m. Ahora se siente mas ligero. Se siente como si flotara cada vez que corre y cada mañana se levanta con ganas de volver al parque, una y otra vez. Ya es un adicto a correr.

Al mejorar sus tiempos Jorge comenzó a conocer ciudades que nunca hubiera visitado: Buenos Aires, Rotterdam y ahora se preparará para correr Berlín el próximo año. Se volvió un cazador de maratones. Piensa en los 6 Majors.

“Mi familia está feliz porque me acompaña a viajar por el mundo a correr maratones. Su apoyo en las carreras es maravilloso. Ninguna emoción se compara con ver a mi hijo de 8 años en la esquina de la calle 58 con 5ta avenida en NY portando un cartel que decía: “Vamos papá”. Eso fue dinamita pura”.

En el trabajo ahora Jorge es apreciado por sus colegas como “el maratonista” ya no es “El gordito de la oficina de contabilidad”. Ya no es el epicentro de los chistecitos de comida a la hora del café. Se siente enérgico, con una nueva actitud hacia los retos del día a día en su oficina y por los comentarios que se han filtrado está seguro que pronto le darán un ascenso.

También ha tenido que renovar su closet, deshacerse de todos esos pantalones talla 36 que usaba para entrar en unos talla 32. Chao barriga, decidió regalar toda esa ropa para no usarla nunca más y es que hasta le han dicho que se ve mas joven y eso le encanta.

Sin duda, Jorge ha sido parte de una mutación irreversible que lo afecta no sólo a él sino a su familia.

Cuando menos peso no es mejor.

A Karina Abreu cualquiera la envidiaría por lo delgada que estaba: 44 kilogramos y sólo 11% de grasa corporal. Ella batallaba por romper la barrera de las 3 horas en el maratón.

Como sentía que a medida que perdía peso y porcentaje de grasa mejoraba sus marcas, quería saber hasta donde podía llegar. En silencio también deseaba perder mas peso corporal porque consideraba que su peso estaba arruinando su rendimiento.

Claro, hizo varias cosas para intentar perderlo, primero una dieta cetogénica. Esto es una con muchas grasas y muy, muy pocos carbohidratos.

Si bien al cabo de dos semanas pudo quitarse un kilo de más, no se sentía bien haciendo los trabajos de intervalos y menos los de tempo donde debes mantener el ritmo de carrera durante varios kilómetros. Sus piernas eran pesadas y le costaba terminar con fuerza.

En otra época comenzó a hacer ayunos, 12 horas, luego 16 horas hasta que se dio cuenta que no podía aguantar más dolores de cabeza, somnolencia y que le costaba un mundo llegar bien a su próximo entrenamiento. Un calvario.

Sin contar que comenzó a tener unas semanas de retraso en su menstruación y que sentía que sus músculos eran algo diferente. Allí me visitó.

“Al principio me parecía que la cantidad de comida que me prescribió Pedro era mucha, pero entendí que se trataba mas de volumen que de densidad de calorías. Nos enfocamos en mejorar la calidad y ajustamos porciones.  Semana a semana me dí cuenta que mi energía para los entrenamientos aumentaba, aunque mi peso y composición corporal se mantuvieron estables. Me sentía mejor corriendo y mis marcas en los entrenos lo reflejan”

Karina aún no ha vuelto a correr para intentar bajar de las 3 horas (lo intentará este año), pero con los tiempos que está logrando en los entrenamientos y lo bien que se está recuperando, no tengo duda que lo logrará. Sus menstruaciones han vuelto y se siente más fuerte que nunca.

Espero que estas historias te hayan inspirado a tomar la decisión de controlar tu peso para correr mejor, o simplemente para seguir corriendo hacia tus metas personales, tanto como a mi.

Y tú, ¿Has intentado hacer una dieta cetogénica, paleolítica o aplicar el un ayuno intermitente?  En la próxima lección te contaré sobre los pros y contras de cada uno de estos métodos y por supuesto conocerás mis recomendaciones al respecto.

Nos vemos en la meta

Pedro

Pedro Reinaldo GarcíaCPCInspiracion4