Una sopita antes de entrenar

Hace tiempo participaba en una entrevista de radio en esos programas donde la gente llama por teléfono y te interroga sobre lo que se le ocurre. La sesión transcurría cómoda entre preguntas comunes y respuestas frecuentes. Sin embargo, mi zona de confort se alteró cuando un corredor llamó y me preguntó: ¿Un plato de sopa me ayudará a hidratarme?, ¿Será bueno tomarse una sopita antes de entrenar? Después de reirnos un poco mi anfitrión y yo, de lo simpática que nos parecía la pregunta, procedí a responderla  con mis mejores argumentos para ese entonces.

Esa tarde la recordé recientemente revisando los journals de mi biblioteca donde conseguí este articulo publicado en Medicine and Science in Sports and Exercise titulado en español: Efectos de la ingesta de sopa antes del ejercicio y el balance de fluidos durante el ejercicio en el calor”, al conseguir este título nuevamente volví a reirme y por supuesto no pude aguantar la tentación de revisar esta investigación que ahora les comento.

El estudio fue realizado con un grupo de 9 sujetos que pedalearon en el calor (34 °C y 32 % humedad) durante 90 minutos a una intensidad del 50% de su consumo máximo de oxígeno (VO2 Max). Luego hicieron una prueba contra reloj (time trial) durante 10 minutos al 90% de su VO2 Max. para cubrir una cantidad determinada de trabajo.  El objetivo de estas pruebas es apreciar en que condición la hacen mas rápido y así estudiar alguna mejoría en el rendimiento físico.

Cuarenta y cinco minutos antes de comenzar las evaluaciones los sujetos consumieron 355 mL de agua ó sopa de fideos (chicken noodle soup marca Campbell). Luego durante la prueba podían hidratarse según les provocara (ad libitum).  Las variables estudiadas fueron: Balance de fluidos, ingesta total de agua durante el ejercicio, así como el rendimiento físico y cognitivo.

¿Es mejor beber agua o sopa antes del ejercicio?

Los resultados de este estudio mostraron que: La ingesta de agua durante el ejercicio fue superior cuando tomaron la sopa antes del ejercicio (1.435 vs 1.163 mL) y ademas después de la prueba hubo una balance de fluidos favorable  (-106 vs -478 g).  En ambos casos solo se alcanzó una deshidratación leve (<1%) y no hubo diferencias en el rendimiento físico. Sin embargo, el número de errores de una prueba de análisis cognitivo (Stroop color–word task) realizada cada 30 minutos durante el ejercicio fue mas bajo cuando tomaron la sopa antes de ejercitarse.

Los autores atribuyen la mayor ingesta de agua a mecanismos similares a los que regulan el consumo de bebidas en otras condiciones (la temperatura, el sabor y el contenido de electrolitos). Así, como la sopa contiene una mayor cantidad de electrolitos y carbohidratos se estimuló el consumo durante el ejercicio. Igualmente, su alto contenido de sodio estimuló la retención de agua posterior y evito la reducción persistente del volumen plasmático observada en la prueba con agua.

La tasa de sudoración en este prueba fue baja (<1 Litro por hora), esto unido a una alta rehidratación (70% agua vs 90% sopa) permitiría explicar porque no hubo diferencias en el rendimiento físico. Sin embargo, en relación a las pruebas cognitivas, el hecho de que se encontraron déficits incluso con una deshidratación tan leve, sugiere que algunas tareas cognitivas de nivel elevado puede ser especialmente sensibles a la deshidratación. Otros factores que confunden estos resultados son la presencia de otros nutrientes (grasa, carbohidratos y proteínas) cuando se ejecutó la prueba con la sopa.

En esta tabla se pueden observar las diferencias nutricionales entre las dos bebidas:

Recomendaciones Prácticas

1. El principal hallazgo  de este estudio es que los sujetos consumieron una mayor cantidad de líquidos durante el ejercicio luego de haber tomado 355 mL de sopa 45 minutos antes. Entonces consumir una sopa puede ser una idea de utilidad para aquellos que usualmente no se hidratan suficiente durante el ejercicio. De hecho, cuando asesoramos a equipos de fútbol recomendamos incluir un plato de sopa durante su almuerzo. Ahora tenemos una razón mas para esperar que tomen suficientes líquidos antes y durante el entrenamiento o el  partido siguiente.

2. En este estudio el reemplazo de líquidos durante el ejercicio fue elevado (70 vs 90%), pero esto no es lo que usualmente ocurre en el mundo real donde he observado ingestas promedio tan bajas como el 30%. Así cobra mas sentido estimular la ingesta durante el ejercicio con esta estrategia, especialmente si además podemos mejorar el procesamiento cognitivo rápido y preciso.

3. En esta prueba se uso una sopa enlatada ¿Que pasaría si se consume un sopa de res o de pollo como esa que preparan nuestras abuelas? Bueno, tendríamos que hacer una investigación para tener una respuesta precisa, pero seguro aportará un poco mas de líquidos e hidratación que una sopa enlatada. Entonces quizás tomar una sopita antes de entrenar no sea una idea tan descabellada, pero eso sí previo a la aventura procure usar su entrenamiento como un laboratorio para conocer como y cual le cae mejor.

*Ficha Técnica del artículo original:

Titulo: Effect of Preexercise Soup Ingestion on Water Intake and Fluid Balance During Exercise in the Heat

Autores: Neil M. Johannsen, Zebblin M. Sullivan, Nicole R. Warnke, Ann L. Smiley-Oyen, Douglas S. King, and Rick L. Sharp.

Fecha de Publicación: Junio 2013

Journal: International Journal of Sport Nutrition and Exercise Metabolism, 23, 287 -296

¿Te atreverías a tomar una sopita antes?

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Pedro Reinaldo GarcíaUna sopita antes de entrenar

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