Calambres Musculares: Prevención y tratamiento

Sí los calambres musculares han sumado capítulos amargos a tu historia como corredor o deportista seguro querrás saber como tratarlos una vez que se produzcan, o mejor aun conocer que puedes hacer para prevenirlos. Aquí te comparto ideas para su prevención y tratamiento algunas basadas en ciencia y otras en experiencias, espero te sirvan para llegar a la meta sin padecer esos terribles dolores.

¿Se pueden prevenir los calambres?

Lamentablemente debes saber que debido a lo complejo e inesperado de su aparición no se conoce un método universalmente efectivo para prevenir los calambres musculares. Pero ya que usualmente se producen al final de la carrera, justo cuando estás fatigado, cualquier cosa que hagas para prevenir la fatiga debería ayudarte a prevenirlos, así que:
o Fortalece tus músculos, especialmente aquellos mas susceptibles (pantorrillas, isquiotibiales y cuádriceps). Realiza entrenamiento de fuerza, carreras en subidas, trabajos de velocidad y entrenamientos largos.
o Corre a un ritmo acorde a tu condición física, no hay una manera más efectiva de fatigarte que ir demasiado rápido. A mi me impresiona la cantidad de corredores que desconocen el ritmo al cual deben ir para lograr su tiempo objetivo en la carrera. Por ejemplo, si quieres corre 2 horas en medio maratón, tu ritmo está al rededor de 5:42 por cada Km. Ir más rápido que eso, especialmente en la primera parte de la carrera te pasará factura si no estás preparado. Aquí te recomiendo unas aplicaciones para conocer fácilmente el ritmo que debes llevar según tu objetivo: PaceCalc y PaceCalculator (Haz click en los nombres para ir a ellas). Conocer tu ritmo y parciales de carrera te permitirá distribuir mejor tu energía y retardar la fatiga.

o Evita movimiento bruscos, cambios violentos en tu patrón de carrera pueden desencadenar un calambre. Por ejemplo: cuando subes y bajas una acera, haces un giro muy pronunciado o esquivas a un corredor bruscamente cambias tu patrón de movimiento, esto aumenta el riesgo de calambres especialmente hacia el final de la carrera.
o Hidrátate adecuadamente y consume carbohidratos (bebidas, geles o alimentos) durante la carrera. Ambas estrategias te ayudan a reducir la fatiga. Puedes revisar algunas pautas para hidratarte en estos artículos previos: Tomar corriendo, Preguntas frecuentes y Cuánto tomar
o Aclimátate, si vas a correr en un clima caluroso exponte progresivamente al calor para que se produzcan adaptaciones que te permitan tolerarlo mejor.
o Estira, si bien no se ha demostrado que hacer ejercicios de flexibilidad regularmente reduzca la incidencia de calambres, es algo que nunca dejaría de lado.

¿Y qué hacer si presentas un calambre?, ¿Cómo tratarlos?

Los calambres musculares usualmente comienzan con pequeñas contracciones localizadas que son visibles sobre la piel de la superficie del músculo donde ocurrirá (fasciculaciones) apenas pueden ser detectadas y a veces pasan desapercibidas, pero son un síntoma de que una condición más severa o debilitante puede ocurrir en pocos minutos. Si esto ocurre o en caso de que ya estés presentando un calambre franco, revisa estas estrategias que te pueden ayudar:
o Baja la intensidad de la carrera y observa si se reduce el dolor. Sí es posible o el dolor es muy intenso y limita tus movimientos detente.
o Realiza un estiramiento estático de la zona afectada hasta que el calambre pase. Este es posiblemente el tratamiento mas efectivo (Bertolasi y col.1993, NATA 2015)
o Sí puedes conseguir hielo aplícalo en la zona y date un masaje.
o Prueba usando la punta de un alfiler para pinchar ligera y superficialmente el músculo afectado, es una práctica empírica pero puede funcionar.

Fluidos, sodio y otros minerales: Un capitulo aparte

En mi artículo anterior: El Misterio los Calambres Musculares explico lo difícil que es conocer su causa, y si la forma de tratar cualquier condición debería estar relacionada con la manera en que esta se produce, no es de extrañarnos que no tengamos un tratamiento contundente para todos los casos. En consecuencia, cualquier estrategia para su prevención y tratamiento carece suficientes investigaciones para demostrar su efectividad.  Por lo tanto, a pesar de que muchas veces se culpa a la deshidratación como la causa principal de los calambres musculares, aquí todavía hay mucho que aprender.

Por ejemplo, la evidencia de hidratarse para prevenir calambres es contradictoria ya que estos pueden producirse en sujetos deshidratados o no (Hoffman y col 2015, Jung y col 2005). Por lo tanto, muchos casos no podrán resolverse o prevenirse solamente con una óptima hidratación. Pero como la deshidratación aumenta la fatiga, es una buena idea estar bien hidratado durante las carreras.

Otra parte de la historia es el papel del sodio en el balance de electrolitos. Si la sudoración produce pérdida de sodio (y hemos sudado mucho) según una de las teorías de origen de los calambres, consumir sodio o sal durante su aparición nos podría ayudar. De hecho, algunos reportes de caso han descrito el uso de sodio para aumentar la absorción, retención y distribución de líquidos. Así un producto alto en sodio como las tabletas de sal tomadas conjuntamente con agua (ej. tres tabletas que contengan 1 g de NaCl, disueltas en un litro de agua), o el uso de un sobre de electrolitos (Gatorlites) añadido a una bebida deportiva se han usado con éxito para tratar los calambres. El Dr. Bergeron basado en su experiencia con tenistas recomienda que al primer signo de calambre muscular se consuma rápidamente una solución salada (ej. Medio litro de bebida deportiva con 3 g de sal) en un plazo de 5 a 10 minutos (Bergeron 2008).

Otra práctica extrema del uso de sodio, muy popular en el ámbito del fútbol americano, es el consumo de volúmenes pequeños (1 mL por cada Kg de peso) de soluciones aun más saladas como el agua del encurtido de pepinillos (pickle juice) para tratar la aparición de calambres. De hecho, un estudio demostró que usando esta bebida se pudo reducir la duración del 2do calambre en ¡69 segundos!. Lo curioso de este efecto es que ocurrió demasiado rápido como para producir cambios en el en el sodio sanguíneo, por lo que los autores señalan que puede haber un reflejo entero-motor sensible al ácido que ocasionaría este fenómeno (Miller y col.2010).
Finalmente el uso del Magnesio se ha propuesto ampliamente como parte del tratamiento de los calambres musculares, pero las evidencias de su efectividad son muy limitadas (Garrison, 2012). Igualmente como es de esperarse se siguen buscando alterativas para tratar esta afección tan común (Katzberg y col 2010).

Recta final

Yo estoy seguro de que si estás a la orilla de la carretera sufriendo un calambre muscular y tratando de estirar los músculos para poder seguir adelante cualquier estrategia que te pase por la cabeza te podrá sonar como una buena idea, pero a pesar de ser tan comunes, los calambres musculares permanecerán siendo un misterio y lamentablemente hoy no tenemos una respuesta definitiva para su tratamiento. Por lo tanto, procura seguir las recomendaciones sobre prevención que es posiblemente lo único que puedes hacer para evitar sufrir estas contracciones musculares y si llega ese terrible momento aplica la estrategia que mejor funcione para ti de manera que puedas correr hacia la recta final y levantar los brazos en la meta.

¿Has sufrido calambres?, ¿Qué has hecho para prevenirlos o tratarlos? Cuéntanos aquí:

2 comments
Pedro Reinaldo GarcíaCalambres Musculares: Prevención y tratamiento

2 comments

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  • Alejandro pecchio - 13 Agosto, 2017 reply

    Pedro reinaldo, hay una teoría muy interesante que puedes estudiar, la ual formulan dos scientificos deportistas creadores de la bebida hotshot y trata sobre la sobre exitaion de ciertos switches en los nervios.

    Pedro Reinaldo García - 13 Agosto, 2017 reply

    Hola Alejandro, Gracias por comentar. Lo que señalas forma parte del modelo de alteración neuromuscular que trata de explicar la aparición de los calambres que pueden ocurrir en ausencia de deshidratación o pérdida masiva de electrolitos. Aun es un misterio, lo importante es saber que hacer cuando ocurran ya que lamentablemente quienes son propensos a sufrirlos es muy probable que los repitan. Exitos!

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